El terreno está abonado. El tiempo y las necesidades están dados para que el Gobierno presente el presupuesto complementario del 2022. Gastos extraordinarios en cuantías excesivas están obligando al Gobierno a acelerar ciertas partidas y a ralentizar otras, en procura de un equilibrio fiscal.



   La concesión de subsidios elevados y fuera de la planificación presupuestaria original materializados durante el primer semestre del año, como medidas de contingencia para enfrentar desequilibrios económicos importados, marca la pauta para presentar una corrección presupuestaria en el último tramo del período.



    El incremento en unos US$1,000 millones en la carga asumida por el Gobierno en el costo de la energía ha sido el imponderable de mayor impacto en las finanzas públicas en el primer semestre en fase de concluir. El Gobierno fijó, en un paquete de medidas compensatorias que anunció el 4 de marzo pasado, un tope de unos RD$20,000 millones en subsidios a los combustibles en un período de cuatro meses. 

FUENTE EL CARIBE