El arte de hablar con delicadeza

El diálogo en la relación matrimonial es importante, para comprenderse mejor.

    Para algunas personas es difícil mantener el diálogo equilibrado y fluido en una relación matrimonial. De hecho existen expresiones hirientes que lo que hacen en vez de acercar, es alejar la pareja. Entrando en un círculo vicioso del que nunca saldrán.

         La autora del libro SIN RESERVAS, mostró un ejemplo que durante el tiempo que eran novios, Eduardo y Sara, se contaban todo pero luego de casarse las cosas cambiaron. A pesar del amor que se tuvieron las cicatrices no sanaron de una vez, provocando cada vez más distanciamiento entre ellos.

          “Habladlo”.

                     El consejo que suelen darle los especialistas a las parejas  es ¿Por qué no lo hablas con clama?

     Es sabido que ambos tienen la capacidad de manifestar sus pensamientos y sentimientos y comprenderse entre sí.

 Diálogos destructivos

       Por lo general uno de los dos quiere imponerse sobre el otro  autoritariamente,   usando expresiones de amenazas y miedos lo cual no arregla la situación para nada.

       A continuación una lista de las expresiones destructivas más usadas:

  1. “Ven acá…. Ahora apresúrate”
  2. “Más vale que lo haga porque si no…”
  3. “No es mala idea, teniendo en cuenta que viene de ti”
  4. “No aciertas ni una”
  5. “El miércoles cuando fuimos a cenar al restaurante con el director de tu empresa…” “Fue el martes, y no era el director sino el jefe del personal”
  6. “El sábado por la noche dan un Concierto en el Centro Cultural…” “Pero nosotros no iremos porque…”
  7. ¿Qué quieres decir con eso de que no hablo? ¿A caso no lo estoy haciendo ahora?   
  8. “Eres un desastre”

                         Todas las expresiones anteriormente citadas alejan cada vez más a la pareja y lo único que hace en ocasiones es recordar pasadas situaciones muy dolidas.

    La escritora explica que la influencia de las palabras depende en mayor frecuencia de la forma en que se expresan como de los matices que pueden contradecirlas.

Ejemplo:

      ¿Cómo te ha ido hoy cariño? Puede puede reflejar ironía o ser una pregunta tierna.

       La velocidad

               La rapidez con que se habla puede alterar el significado del mensaje. Quien habla rápido puede ser expresivo y persuasivo pero puede confundir a una persona calmosa y lenta.

El volumen de la voz

       El volumen de la voz puede emplearse para calmar o irritar. Una fuerte voz, airada es un arma eficaz para discutir. Sin embargo, los tonos bajos y suaves, resultan muy eficaces para captar la atención. Muchas situaciones tensas pueden clamarse modulando la voz de modo apropiado. La voz suave puede reconfortar a un cónyuge afligido y dolido.

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FUENTE SIN RESERVAS. EL ARTE DE COMUNICARSE.