El avance del corona virus y la esperanza del fin de la epidemia

El avance del corona virus y la esperanza del fin de la epidemia

   La enfermedad del Covid-19 ha tenido un auge tan fuerte que ha sido comparada con un ejército que avanza armado afectando países y haciéndole frente a todo aquel que se ponga en su paso. No ha respetado clase social ni rango, mucho menos posición política.  El virus lejos de desaparecer cada vez se fortalece más. Así lo perciben los gobiernos del mundo. Según la universidad Hopkins este virus ha contagiado más de 11, 4 millones de personas a nivel internacional. Por otra parte la Organización Mundial de la Salud asegura que más de 20 millones de personas han sido infectadas por el virus y 750 mil personas han muerto. Muchos políticos están atrapados qué medidas efectivas tomar.

   En principio en el continente europeo se cerraron las fronteras radicalmente comenzando por España, Italia y así sucesivamente. Luego decidieron abrir en forma paulatina y los efectos parecen ser peor que la enfermedad. Aumenta el número de contagiados y los muertos se acumulan cada vez más. La epidemia le ha dado una gran lección a la humanidad de valorar lo realmente importante. Pasar tiempo en familia, compartir con los amigos y descubrir que las cosas superfluas son simplemente pasajeras.

   Rusia solamente ha sabido registrar más de 51 mil casos infectados. La vacuna contra el  corona virus se ha convertido en la competencia perfecta para los países desarrollados de mostrar quienes son los mejores y quienes tienen la solución contra el virus. Rusia no tardó en presentar la vacuna y Putin aseguró que hasta su hija se la había puesto y salió completamente sana. De su parte la OMS, ha dicho que esa vacuna aún no ha sido evaluada en todos los aspectos de control y garantía para aplicarlas a seres humanos. Y así otros países han querido encontrar la vacuna contra el corona virus aún en Estados Unidos. La cura para esta epidemia no solo se ha convertido en una emergencia mundial a favor de la vida, sino también, en una necesidad de respuesta para evitar el colapso económico mundial.

   Un alcalde en Brasil planteó la osadía de abrir el comercio “muera quien muera”. Es increíble cómo piensan que tomando medidas tan radicales pueden enfrentar un epidemia del alcance mundial, obviando que la zona más vulnerable respecto al COID-19, es América Latina, al punto que el aumento del desempleo es aterrador. El informe de la Cepal y de la OIT, no ha sido nada alentador, el Trabajo Infantil podría aumentar considerablemente, si los gobiernos y los organismos internacionales continúan dando golpes al aire.

   La humanidad y sus gobernantes deben confiar en el Eterno y tener esperanzas. No tomar medidas y sin la garantía del aval científico para eficientizar el protocolo sanitario de acuerdo a la realidad del comportamiento del virus en cada nación o país. Mantener la prudencia es lo mejor que se puede hacer por el momento. Las cifras por sí solas nos dan un panorama incierto.

Irmiyahu 33:6 “No obstante, yo les traeré salud y sanidad; yo los curaré y les revelaré mi Shalom y verdad en abundancia”