El regreso de los 33 mineros

Recuerdo deplorable de una tragedia.

Campamento que levantó la AFP al lado de la mina San José, en Copiapo, Atacama, Chile. (Martín Bernetti).

              El día del rescate de los 33 mineros de Atacama fuera del “Campamento Esperanza”, hace diez años, frente a la mina de San José, había ahí 3.500 personas,  de las cuales 2.000 eran periodistas provenientes desde diferentes partes del mundo para cubrir el final de una historia que durante dos meses capturó la atención internacional.

       Una década después, en medio de la epidemia y la crisis mundial de los medios de comunicación, las grandes coberturas periodísticas como esa parecen un recuerdo apasionante de otra era muy lejana.

       A 800 km de Santiago, en el desierto más árido del mundo, se levantó una oficina con “todas las comodidades”: baño, acceso privado a Internet, escritorios y carpas para dormir.

         “La organización fue difícil y estresante; peor que la de los Juegos Olímpicos y Mundiales”, recuerda una década después Martín Bernetti, jefe de fotografía de la oficina de Santiago, sobre el proceso que implicó el uso de maquinaria pesada para aplanar el terreno, la compra de los materiales; su traslado e instalación bajo el inclemente calor durante el día y el frío de las noches en el desierto.

FUENTE AFP