El tratamiento con células madre de Hadassah podría ayudar a los pacientes con esclerosis múltiple a volver a caminar

El tratamiento condujo a una mejora en los pacientes que padecen la enfermedad.

Una vista ampliada de una célula madre CD34+ (foto: REUTERS).

Un tratamiento innovador de células madre desarrollado por Hadassah-University Medical Center y NeuroGenesis ha llevado a mejoras clínicas significativas en pacientes con esclerosis múltiple progresiva, según los resultados de un ensayo clínico de fase II. Los resultados del ensayo aleatorizado doble ciego controlado con placebo, que encontró que el tratamiento no sólo detuvo la progresión de la enfermedad, sino que condujo a una mejora en la capacidad neurológica, se publicaron en la revista de la Universidad de Oxford Brain.

     La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad autoinmune que afecta a más de 2,3 millones de personas en todo el mundo, según la National Multiple Sclerosis Society, con sede en Estados Unidos. La enfermedad causa daño en la mielina – la cubierta que protege los nervios y promueve la transmisión eficiente de los impulsos nerviosos – así como en las células nerviosas del sistema nervioso central, lo que en última instancia conduce a una discapacidad neurológica. Las personas con esclerosis múltiple a menudo experimentan hormigueo en sus extremidades o entumecimiento, pueden tener problemas para caminar y usar sus manos, y eventualmente incluso pueden quedar paralizadas. La condición también se asocia con problemas visuales.

      Hasta la fecha, no sólo no hay cura conocida, pero las personas con esclerosis múltiple progresiva tienen pocos o ningún tratamiento de trabajo. Las que sí existen tienen por objeto reducir la incidencia de recaídas o reducir ligeramente la progresión de la enfermedad. El desarrollo de Hadassah, conocido como NG-01, utiliza una “subpoblación propietaria autóloga de células madre mesenquimales.” En términos sencillos, el tratamiento utiliza células derivadas de la médula o sea de los propios pacientes de esclerosis múltiple, asegurando que no hay ningún elemento de rechazo. Las células se inyectan en el líquido de la médula espinal del sistema nervioso central de los pacientes.

FUENTE THE JERUSALEM POST