Moca. El politécnico de la comunidad El Corozo se ha convertido en un centro educativo modelo que en base a la calidad de la enseñanza y la integración de sus estudiantes desarrolla un proyecto de trabajo en favor de la diversidad.

Encontrar a estudiantes que puedan producir shampoo, gelatina para el pelo, las llamadas gotas mágicas, cloro, alcoholado, es común en los laboratorios de química, mientras otros se han inclinado por la confección de prendas en talleres que forman parte del proceso de integración. Los 902 alumnos que acoge el centro escolar y que imparte docencia desde séptimo de primaria hasta terminar el bachillerato, son el mejor ejemplo de esfuerzo conjunto logrado en apenas tres años cuando fue integrada a la jornada de tanda extendida. De ese grupo, 17 son sordomudos y cuenta con un personal formado por el INFOTEP que trabajó para integrarlo mediante cursos de señas. También trabajan en la formación de agentes policiales en lengua de señas, para que puedan lidiar con los sordomudos en caso de una situación en calles o avenidas.

Pedro Paulino, director del centro escolar, destacó que con el paso de un liceo a politécnico tuvieron que comenzar a diversificar la oferta curricular, pero siempre basados en la integración.

FUENTE EL CARIBE

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