Hacia la mitad del s. V A.C. la prosperidad económica y la vitalidad intelectual caracterizaron a la ciudad de Atenas, que acabó por ser el centro cultural nuevo de la época, atrayendo a científicos y estudiosos de todos los lugares del mundo griego.

  Muy pronto tuvo lugar en esta ciudad el florecimiento de una escuela filosófica y el desarrollo de una doctrina científica que alcanzó uno de los hitos más significativos de la historia.  

FUENTE ENTESPA