La relación de pareja: Los temperamentos

Como entender a nuestro conyuge, diferencias de temperamentos

Los seres humanos son una combinación de cuatro tipos básicos de temperamentos, lo más frecuente es que uno sea predominante. Ningún temperamento es mejor que otro. Las diferencias, si no se llevan al extremo pueden ser positivas, más en  una relación de pareja.

Sanguíneo:

Conversador, expansivo y exuberante. Usa un tono elevado y grita a menudo.

  • Se siente compelido a hablar y ser el foco de la atención.
  • Tiende a la superficialidad y a la exageración
  • Mal oyente con limitada capacidad de atención y gran facilidad para distraerse
  • Suele hablar antes de pensar
  • Las decisiones la basa más en sentimientos del momento que en pensamientos analíticos
  • Pocas veces disimular su enojo o malestar debido a que es extravertido
  • Explota con facilidad, pero difícilmente guarda rencor
  • Alegre, ruidoso, expresivo y de agradable disposición

Melancólico:

Introvertido: resulta difícil enterarse de lo que piensa o siente.

  • Confía en el razonamiento analítico
  • Su mente inquisitiva posee la habilidad de valorar todos los aspectos de cada situación
  • Hablará después de haber pensado y realizado un cuidado de análisis
  • Mientras el colérico se aburre con los detalles, el melancólico se siente muy a gusto con ellos
  • Puede manifestar diversos estados de ánimo y vacila entre altos y bajos: a veces se encuentra retraído, deprimido e irritable; en cambio en otras situaciones se muestra animoso, loable e incluso locuaz
  • Se deja dominar por los sentimientos así que a menudo le resulta difícil realizar los ajustes emocionales necesarios en su vida
  • Perfeccionista, habilidoso, muy sensible
  • Le resulta muy difícil expresar sus verdaderos sentimientos

Flemático:

  Habla con mesura, calma y reflexión. Seco y tajante en sus afirmaciones e incluso a la hora de bromear.

  • Se enoja con dificultad
  • Evita las confrontaciones. Su divisa es: “Paz y tranquilidad a cualquier precio”.
  • Aunque pocas veces se muestra nervioso, siente más emoción de la que aparenta.
  • Mesurado: No ríe demasiado fuerte ni llora ostensiblemente.
  • Sus expresiones faciales son difíciles de interpretar, pues parece imperturbable. Causa la impresión de estar distante y no ser emotivo
  • Se siente ajeno de lo que sucede a su alrededor y no proporciona información con facilidad
  • Posee una mente bien estructurada y se inclina hacia el análisis y la deducción
  • Su estabilidad lo hace digno de confianza
  • Su seco sentido del humor resulta atractivo para muchos pero puede resultar aburrido para el cónyuge
  • Considerado agradable y digno de confianza, a menos que su manera de ser calmosa irrite a alguien más temperamental   

Colérico:

  Extravertido que también habla mucho pero de modo más liberado que el sanguíneo

  • En los diálogos detesta los detalles, que son el deleite del sanguíneo
  • Tiende a formular numerosas preguntas inquisitivas
  • A diferencia del sanguíneo no muestra simpatía fácilmente, y puede mostrarse indiferente a las necesidades de los demás
  • Demuestra capacidad de liderazgo. Le resulta fácil adoptar decisiones para sí mismo y para los demás.
  • Testarudo, dominante y mandón
  • Es intuitivo y rápido en sus valoraciones y juicios. No confía en los análisis teóricos
  • Siempre quiere llevar la razón, gracias a su mente aguda y sentido práctico, con frecuencia la tiene
  • Suele vencer en las disputas
  • Cuando discute a menudo es irónico, e incluso burlón y sarcástico

   El conocimiento de las características fundamentales del temperamento de nuestra pareja, igualmente el propio, ayuda entender mejor la forma de ser y de reacciones de cada cual. De ese modo se puede conseguir una comprensión mutua que redundara en una buena comunicación, una mayor vinculación y una intimidad más satisfactoria para ambos.  

FUENTE NUEVO ESTILO DE VIDA. EL ARTE DE COMUNICARSE