Las aventuras amorosas: el adulterio y la vinculación sexual

Todo empieza por la intimidad…

    Existen varios tipos de aventuras amorosas a lo que una pareja se expone por lo general. También hay dos tipos de vinculaciones que pueden acarrear problemas en el matrimonio.

   En cuanto lo primero existen cuatro tipos de aventuras amorosas:

  1. Aventura sentimental La pareja siente atracción mutua pero no llega al contacto sexual. Aunque el daño que provoca no resulte visible, no por eso es desdeñable.
  • Aventura Erótica La pareja mantiene relaciones sexuales ocasionales sin que haya unidad sentimental. A menudo recurren a este tipo de aventuras aquellos que se sienten aburridos con sus relaciones conyugales respectivas, y que no saben, o no quieren hacer el esfuerzo de revitalizar su legítima relación de pareja.
  • La aventura sentimental y sexual Las dos aventuras anteriores suele terminar con el tiempo, pero esta produce una doble vinculación que inevitablemente provocará crisis y conflictos que siempre dejan importantes secuelas: dolor, desencanto, problemas económicos y sobre todo profundas heridas psico afectivas que en muchos casos resultan irreparables para todos los implicados y para sus hijos.

       Ha habido parejas que posiblemente no hayan llegado a sostener relaciones sexuales pero si se han dado caricias eróticas y se les hace difícil al entrar en una nueva relación abandonar este paso. Y piensa que la otra persona ya no está enamorada.

    Shlomó (Salomón) dice en Mishlei 6:26-29, 32-33

“El precio de una ramera es una hogaza de pan, pero la adúltera está cazando un alma preciosa. ¿Puede un hombre llevar fuego dentro de su ropa sin quemarlas? ¿Puede un hombre caminar descalzo sobra carbones encendidos sin abrasarse los pies? Así es el que tiene sexo con la esposa de su prójimo, no será tenido por inocente, ni cualquiera que la toque. El que comete adulterio es falto de sentido; el que lo hace destruye su alma. Recibirá no más que heridas y desprecio, y su reproche nunca será borrado”.

 Palabras sabias las del rey Shlomó.

   La doble vinculación es decir, el adulterio, puede surgir de cualquier relación de amistad entre un hombre y una mujer, en la que se permite suficiente tiempo, confianza y familiaridad como para que se produzca la vinculación. El respeto es fundamental en las relaciones de amistad o trabajo si no queremeos que estas se corrompan.

   Los instintos de vinculación de pareja se activan cada vez que se presenta la oportunidad de mantener un contacto visual prolongado.

   Cuando se alcanza cierto grado de intimidad entre un hombre y una mujer, fácilmente se activan los sentimientos de compasión y empatía lo cual puede despertar el deseo sexual.

   Después de un tiempo dos personas que no tenían la intención de enamorarse pueden terminar vinculados sentimentalmente.

    Una situación típica relacionada con este tipo de problemas se produce cuando alguien atribulado recurre a una persona del sexo opuesto en busca de solución para sus problemas afectivos o emocionales.

   Así desarrollan vínculos de confianza e intimidad. Cualquiera pueda estar`expuestos a tropiezos eróticos sentimentales cuando presta atención a las confidencias de otra persona.

    La vinculación adulterina comienza en muchos casos en el lugar de trabajo, donde se pasa muchas horas al día compartiendo intereses comunes.

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