Las aventuras amorosas: Vinculación constante. Segunda parte.

Las parejas bien vinculadas usan el diálogo en vez del discurso.

    A menudos las parejas entran en franca discusiones y en vez de establecer un canal de comunicación para resolver sus problemas mediante el diálogo, empeoran la situación acusándose y difamándose mutuamente.

¿Qué conviene hacer para mantener el vínculo de unión en la pareja?

  1. Comunicación verbal.  Muchas parejas fracasan en sus relaciones por no saber mantener una adecuada comunicación verbal. Es una de las características más simples en identificar cuando la relación se encuentra deteriorada. La pareja usa el discurso en vez del diálogo, hablan bastante pero no se comunican nada. Muchas parejas se relacionan por medio de estos procedimientos destructivos. Sin embargo, las parejas bien vinculadas han aprendido mantener abiertos los canales de comunicación. Escuchan con respeto y aceptan todos los sentimientos  y reacciones emocionales de los demás a pesar de no compartirlos. Ambos se sienten libres de interrumpir ocasionalmente sin importar si el que tiene la palara se siente molesto. Con cierta frecuencia se establece la comunicación de signos, que con el pasar del tiempo aprendieron emitir y que solamente ellos dos saben descodificar adecuadamente.  Un ligerísimo gesto, una mirada, una sonrisa puede significar más que un montón de frases; sin que ello disminuya la importancia de la comunicación verbal.
  • Mirarse con afecto. Algunas parejas nunca se miran a los ojos, por falta de tiempo, por descuido o por falta de interés.  El contacto ocular también disminuye cuando hay algo que ocultar. Es difícil mirar alguien a los ojos y sostener la mirada cuando existe engaño o encubrimiento por parte de uno de los dos.
  • Contacto físico directo. Los niños carentes de manifestaciones físicas de afecto, suelen convertirse en adultos con trastornos emocionales. El contacto físico resulta indispensable para el bienestar psíquico. Los adultos no son muy diferentes de los niños en lo que se refiere al contacto físico.

    Los novios se comportan como personas que se aman. Y los casados también deben actuar como enamorados recorriendo o repitiendo las etapas de la vinculación, con el fin de mantener y renovar su amor mutuo.

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