Rafael Leonidas Trujillo a la 5:00 am estaba en pie para caminar por un sendero...

Era su último día y, como muchos señalan era su costumbre, a las 5:00 a.m. ya estaba de pie el “Generalísimo”, Rafael Leónidas Trujillo, para caminar, sin saberlo, hacia el borde de un sendero que no se ve, pero al que todo ser humano llega: la muerte.

    Era un 30 de mayo de 1961 y a las 5:30 de la tarde de ese martes se comenzó a tejer el manto del hecho histórico que cubriría el cuerpo sin vida de Trujillo y con el cual se pretendía abrigar a una República Dominicana que por tres décadas sufrió la frialdad de una de las dictaduras más temibles de América Latina.

   Entre las 9:00 de la mañana y 5:15 de la tarde, el “Benefactor de la Patria”, como se hacía llamar, desarrolló su última agenda como gobernante que incluyó visitas a la Base Aérea de San Isidro, almuerzo en el Palacio Nacional, su siesta regular y varias reuniones con funcionarios.

FUENTE LISTIN DIARIO