NO CONSTRUYA BOMBA DE CALORIAS!

        LAS PERSONAS COMUNMEMNTE TOMA ALIMENTOS NUTRITIVOS Y SALUDABLES Y LOS CONVIERTE EN BOMBAS DE CALORIAS.

                  Observemos qué sucede con una manzana simple, por ejemplo. Tiene vitaminas, minerales, fibras y solo 75 a 100 calorías.

      Si comiéramos la manzana como sale del árbol no tendríamos ningún problema. Pero nos encanta ponerle azúcar y hacer compota de manzana, con lo que duplicamos sus calorías. O bien extraemos el jugo lo que elimina la mayor parte de la fibra y concentra las calorías. Más popular es todavía el pastel de manzana. En algunos países ésta es una especialidad considerada a la misma altura que la maternidad, la bandera y el béisbol.  También es un desastre de la nutrición. Una porción a la mode puede fácilmente tener 500 calorías.

¡Uno tendría que comer varias manzanas para reunir esas calorías!

     Eso es lo que quiero decir uno tendría que comer 5 o 6 manzanas para llegar a ese nivel calórico. Sabemos que nadie lo haría porque ya estaría satisfecho con dos o tres.

       Consideremos a continuación lo que se hace con una papa.  La humilde papa, en sí misma, es una maravilla como alimento. Es posible que muchos duden de esto. Pero consideremos la realidad. Un científico, hace algunos años, hizo un experimento. Se alimentó solamente con papas durante todo un año. Aunque sorprenda se mantuvo con buena salud y mucha energía.

            Veamos ahora como usamos las papas como alimento en la actualidad. Una papa grande de 250 gramos contiene unas 140 calorías. ¿Pero quién come una papa simple? A continuación mencionamos algunas acciones que realizamos para darle sabor:

Con crema agria y mantequilla…. 420

Papa frita y después hervida……. 520

Papas fritas a la inglesa…………..  1.200

(En hojuelas)

Y eso es solo un ejemplo.

          La mayor parte de la fruta las convertimos en conservas, dulces, jugos o pasteles. Aun cuando cocinamos verduras, les ponemos mantequilla o les añadimos salsas que pueden duplicar o triplicar sus calorías.

¿Qué podemos hacer para cambiar esa situación?

         Las soluciones son relativamente sencillas. Las preferencias alimentarias no son congénitas sino aprendidas y cultivadas.  Pueden cambiarse.

Reemplazar una preferencia perjudicial por un bue hábito y repetirlo persiste mente y con determinación

Puede comenzar comiendo alimentos más naturales, preparados sin exceso de condimentos, aderezos ni salsas.

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FUENTE VIDA DINAMICA