Los radio astrónomos descubrieron que las nubes de gases y el polvo cósmico emiten radiaciones.

Mediante el estudio de la dirección y de la intensidad de las radio fuentes en las cartas celestes, los radio astrónomos han ido construyendo una representación del radio universo en conjunto resulta bastante distinta de la que muestra la astronomía óptica. Indagando más  allá de los confines del sistema solar, estos científicos han descubierto que todas las estrellas son mudas y que las nubes de gas y polvo cósmico, desperdigadas por entre las estrellas, emiten radiaciones entre una banda de longitud de onda centrada en 21 cm.

   Por lo que respecta a la frecuencia procedente de Júpiter se cree que está determinada por bandas de partículas cargadas que rodean el planeta. Las frecuencias procedentes del Sol, en cambio son de dos tipos: continuas, con una intensidad casi constante que varía ligeramente con el ciclo de las manchas solares; y variables, debido en parte a la rotación del Sol y en parte a muchas perturbaciones aisladas que tienen lugar en su superficie. Estas informaciones sobre el Sol son de muy gran utilidad porque la actividad del astro perturba fuertemente las radiocomunicaciones terrestres y es necesario conocer los ciclos de actividad solar y sus causas.

    Por lo que respecta a la investigación más allá del sistema solar, el problema principal estriba en extraer de los datos de la radioastronomía informaciones útiles para la identificación óptica de las fuentes. Este importantísimo paso de la escucha del radio universo a su visión es bastante difícil de realizar a causa del menor alcance de los instrumentos ópticos comparados con los de los radiotelescopios.

FUENTE ENTESPA

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