ESTABLEZCAMOS LIMITES SANOS A NUESTROS HIJOS

PASTORA VILMA B. DE ROJAS

Los buenos padres son aquellos que son consentidores y que nunca dicen una palabra para corregir y disciplinar, al contrario. Una vez le preguntaron a un hombre que criaba animales. ¿Cuál es el mejor lugar para criar el ganado, por ejemplo sus mulas? ¿Es un campo abierto, en un campo grande alambrado o un corral?

Sin duda contesto: Sin duda alguna ces un campo alambrado. ¿Por qué? Le volvieron a preguntar. Porque cuando los animales están en campo abierto se pierden. Muchas veces son atacados por depredadores. Pastar en campo abierto es peligroso. Y si uno lo mete en un corral hay que proveerlos de todo lo que necesitan. No pueden andar de un lugar para otro y buscar el alimento y el agua por sí mismos. Pero cuando se le ponen en un campo bueno y alambrado, tiene allí todo lo que necesitan, y a la vez pueden valerse por sí mismos. Esta conversación sugiere una importante analogía de la verdad Bíblica.

Nuestro Padre amante nos ha dado todos los verde pastos y aguas de reposo que necesitamos (Salmos 23:2) “En lugares de delicados pastos me hará descansar; Junto a aguas de reposo me pastoreara”; pero también nos ha dado cerca y alambradas. Su ley perfecta de la libertad y de la verdad nos hace libre en Cristo (Santiago 1:25) “Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la ley de la libertad y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, este será bienaventurado en lo que hace”. Juan 8:32 “Y conoceréis la verdad y la verdad os hará libre”. Los campos alambrados no solo son buenos para el ganado, lo son también para todos los humanos. Los hijos se desarrollan dentro de ciertos límites sanos, cuando sus padres no son ni autocráticos ni demasiado tolerantes.

Los padres son responsables de fijar los límites para sus hijos, limites edificados sobre el fundamento del amor, la aceptación incondicional y la sincera preocupación paterno materna. Los hijos se acercaran a esos padres, que son como un refugio, cuando ellos han establecido límites sanos que comunican interés y proporcionan dirección sin exasperarlos.