Narra las torturas que sufrió su padre

En esta cajita llevó su vida”, expresa la museógrafa Luisa de Peña Díaz luego de traspasar el patio del inmueble que aloja lo que define como su proyecto de vida: El Museo Memorial de la Resistencia Dominicana (MMRD), con cerca de 200,000 documentos sobre las atrocidades cometidas durante la tiranía de Trujillo y los 12 de años de Balaguer, declarados por la Unesco patrimonio de la humanidad.

Ella tenía seis meses formándose en el vientre de su madre cuando su padre, con apenas 22 años, murió a manos de fuerzas militares mientras realizaba trabajos de adoctrinamiento en Nagua, provincia María Trinidad Sánchez, para el movimiento político que se formó para recordar la expedición de 1959 contra Rafael Leónidas Trujillo, cabeza de la más espeluznante dictadura que azotó al país en toda su historia.

Según los detalles que ha recabado posteriormente, su padre logró cubrir a algunos de sus compañeros del grupo político para que escaparan del cerco militar, pero cuando él intentó hacerlo su bota se enredó en unos alambres de púas. El contingente militar estaba comandado por un coronel primo de su abuela. “Fue herido, capturado vivo, torturado y posteriormente asesinado”, expresa con marcado dolor la mujer que nació tres meses después de estos episodios que le trazaron un destino del que empezó a tomar conciencia cuando llegó a la adolescencia.

FUENTE LISTIN DIARIO