OYENDO SU VOZ VENCIENDO LOS PROBLEMAS

PASTORA VILMA B. DE ROJAS

Los buenos La gente que ha contribuido y realizado las mas grandes contribuciones a la vida, es frecuentemente aquella que ha tenido también que vencer los más grandes problemas.

Sir Walter Scott estuvo plagado de limitaciones. George Washigton tuvo que apreder en las frías nieves de Valley Forge. Abraham Lincoln tuvo que superar la pobreza y la falta de educación académica.

Benjamin Disraeli, el único judío elegido primer ministro de Gran Bretana, tuvo que vencer los prejuicios.

Teodoro Rosvelt tuvo que batallar con el asma a lo largo de toda su vida.

Tomas A. Edison, como resultado de un accidente en su niñez, sufrio de sordera casi total.

Robert Louis Estevenson tuvo que dejar su tieera natal en Escocia y trasladarse a Samoa por razón de su tuberculosis.

Hellen Keller lucho contra el obstáculo de ceguera y sordera.

William Couper, el autor de “Hay una fente sin igual”, fue invadido por la melancolía .

Handel, cuyo Mesias es cantado por la gran cristiandad lo escribió en un momento de gran decaimiento.
Juan Bunyan escribió el Progreso del Peregrino en la celda de una cárcel. Lou Gehrigh, tal vez el mejor jugador de baseball en la historia jugo siempre con huesos rotos en la mano.

Napoleón se graduó como el número 42 en una clase de 43 hombres.

Louis Pasteur, el padre de la medicina moderna, fue llamado por uno de sus profesores “el estudiante menos prominente de la clase”.

Los problemas personales nunca serán una barrera en el camino del éxito de aquellos que están determinados a conseguirlo.

Cuando las cosas vayan mal como a veces pasa, cuando el camino vaya cuesta arriba. Cuando tus recursos mengüen y tus deudas crezcan, y al querer sonreír, tal vez suspire, cuando tus preocupaciones te tengan agobiados, descansa, pero no te rindas. ¡Esfuérzate! J.B . Fowler

En el libro de Marcos 9:23 dice: Jesus le dijo: “Si puede creer, al que creee todo le es posible”.